lunes, agosto 28, 2006

Del secreto que le confié al buen giro.



Tú sin mí.


Te levantarás como cada día, igual que siempre
Me recordarás menos que antes, pero más amargo
No habrás dormido bien, no te di las buenas noches.
No soñarás tranquilo, no será conmigo.
E invocarás con dificultad una canción
Que no te recuerde a nosotros.

Comenzarás tu día fácilmente, eres simple
Pero nuestra compleja despedida te golpeará
Al salir a la calle.
Cerrarás con fuerza la puerta de tu casa,
Queriendo encerrar aquello que se aferra de ti
Pero yo te seguiré, donde vayas.

Dentro del auto, te traicionará la rutina
Le darás la mano a la soledad, pero sonreirás.
Y yo sonreiré contigo,
Deseando que nunca te acostumbres a no encontrarme.
Cuando suene el teléfono, te vendré a la mente
Extrañarás mis llamadas sorpresivas, y mis palabras sin sentido.

Extrañarás la insólita forma de querernos
Las manías, las discusiones y los enfados.
Tu día tendrá el mismo sentido de siempre
Sin nada que haga diferente cada uno de ellos
Cuando llegues a tu casa, y nuevamente te recuestes en tu cama
Habrá un vacío, y te darás cuenta lo mucho que me extrañas.






lunes, agosto 07, 2006

Los pies de la noche.




Son mis pies los que caminan
hacia las oscuras profundidades de mi rostro
con mis pecas llamativas que se encienden
cuando aquel brillante enemigo
se oculta por completo.

Yo le quito créditos al atardecer
en el mismo momento en que éste
comienza a nacer.

Yo le quito créditos con mis pies
para verlo morir en mi.

frann.