Yo construí tus pasos por encima de la silueta del amanecer
Temblando con las manos frías
El cabello revuelto y los ojos un poco más allá
Sorteé tus costumbres entre la multitud de mis encantos
Te hice parecer un poco más extraño que de costumbre
Rescatando la anomalía de tu sonrisa al quemar tu piel
Te pregunté si querías partir nuevamente,
El problema es que nunca empiezas ni terminas,
Tú solo vas y vienes por el atardecer
Yo te escribo por las noches, sobre el camino marcado
Del balanceo silencioso de tu vaivén.