viernes, marzo 30, 2007

E.E.E (evidente estado de ebriedad)

Escribo ebria en estos momentos, ( me dijeron que en esta vida tenía que hablar con la verdad, o si era mentira tenía que ser lo más verosímil posible, pero, no soy muy buena para eso), cachai que por el momento nada me da vueltas (aún), así que es un momento óptimo para la escritura.
En estos minutos en que el tic tac suena más fuerte y cada segundo pareciera que me arrebatara de las manos un poquito de vida, No quiero dormie porque sé que es inutil, despertaré en dos horas más y tendré la boca más seca que "escupo e' momia", mi cabeza va a girar y nuevamente me haré esa pregunta tan común ¿ Por qué tomé?, pero como estaré tan agobiada por la sensación post-copete, no recordaré el motivo. Bueno, ahora testifico:
- ¡porque me gusta!

Y no porque me saque los problemas, o porque quiera dejar el mundo atrás, o porque sea una maníaco-depresiva, no; En serio, ¡me gusta!, me gusta sentir que se me adormece la cara y empezar a practicar como modular, me gusta ser un payaso más en el momento en que todos lo somos, me gusta andar con un poquito más de personalidad que la que tengo (que mal no me hace), me gusta que esa pancha reprimida con la sobriedad se heche a volar y a planear sin importancia de donde aterrizar, aunque chistosamente el lugar de aterrizaje es siempre mi pie fuera de la cama, sobre el piso.
Si, muchos saben a que me refiero.


Hace un tiempo desaparezco
con tus ojos sonrientes en los míos
me pierdo en tus labios, tan perfectamente surcados,
desertores del silencio que guardan los míos.

Hace un tiempo me visto de indiferencia
me arde el pecho y quemo miradas
que proclaman verdades.
Ahogo con fuerza fugas intrépidas.

Hace un tiempo no interesa
si te pienso o no,
si no, cómo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y es que quien no se ha apoyado en algun momento en ese lubricante social conocido como alcohol? Son incontables sun injerencias historicas que mas de una ven han cambiado el curso de las cosas.
Con estas palabras tuytas, "aunque chistosamente el lugar de aterrizaje es siempre mi pie fuera de la cama, sobre el piso", te refieres a lo que yo llamo 'el ancla', jajaja.
Un poema sentido, nos regalas, donde el amor, de nuevo, arremete contra el cuartel del corazon.

Saludos...
Ro