lunes, junio 25, 2007

Al otro lado de la cordillera

Tenía una amiga, que tuvo un amorío con un argentino, me daba risa, porque cuando se veían allá en argentina, todo era color de rozas y, onda, cuando volvíamos a Chile, el asunto dejaba de existir apenas el bus atravezaba la cordillera. No es que haya sido una calentura de esas vacacionales, no. Es que yo creo que lo que los enamoraba estaba allá, allá y nada más que allá. Es como cuando no puedes ir al baño en otro lado que no sea tu casa. Claro que no a todos les pasa.
Yo no tengo nada a favor de los amores cibernéticos, pero igual la incentivaba a que sintiera un ratito a a través de la red, porque de sentir, podemos sentir "aquí y en la quebrá del ají". Pero no, no funcionaba, así que me convencí (no por experiencia propia, pero de fuente muy cercana), que el amor a tontas y a locas mediada por el internet, no vale.
Así pasé un par de años, manteniendo la teoría de que el amor era bien de frente, o no era. Mi filosofía de vida si, nadie dice que esté buena. Pero me resultaba, y al momento de dar concejos, " No, por internet no sirve" tenía gran aceptación por parte de los consultantes.
Hasta que te conocí, no es que me haya enamorado por internet tampoco, pero me dio para experimentar sensaciones, de esas que te impulsan a vivir un poquito, te hace fluir las ideas, te aflojan los dedos y cargan de tinta el lápiz... y dice así:
"Una palabra demás me vino a contar,
que quería involucrarme sentimentalmente contigo,
graciosamente, quien me iba a decir lo que hayaría tan lejos y
sin haberte buscado, ni siquiera, encontrarte realmente.
Luego, esa sonrisa implícita me confirmó, que aunque su
escondite era inimaginable, cada encuentro se me hacía un
poco menos extenso, pero cada vez más grande.
Y no sabes como quiero decírtelo, que no existe otro que
no seas tú quien cautiva mis noches de espera, entre tanta distancia,
algo me lo impide, es que tengo quedecir que sos vos.
Y yo sueño con un amor en el fin del mundo,
y vos, sin daño me decís " podés darte una vuelta por mis sueños si tenés un tiempito de más",
Con ese acento tan tuyo que me imagino y trato de reproducir cuando lo leo.
Y me late el corazón, cuando olvido que sólo soy yo la dueña de esto,
y mientras, digo -"No te preocupes vecino"- al otro lado de la ventana siempre estás vos."


El amor cibernético no vale, pero los sentimientos sí.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

porqué me llegó tanto eso de "Con ese acento tan tuyo que me imagino y trato de reproducir cuando lo leo.
Y me late el corazón, cuando olvido que sólo soy yo la dueña de esto..."
sadsadasd te odio los sentimientos no tienen que valer, me cagan la vida...
te adoro amigui

Anónimo dijo...

amo a la prima (sureña/pero poco)!
te extraño no sabes cuanto!
quiero verte pronto
espero verte pronto
:)