La verdad es que a él ya lo había visto un par de veces, negar lo especial que me parecía sería una aberración, pero como todo sólo era una impresión, ni mi interés, ni mis palabras, menos mi "no vergüenza" pasaba a mayores, sólo ese no se qué, que te viene al tocar su piel y mirar sus ojos, tratando de disimular tu intento de observar más allá de lo permitido soñando captar algo más de lo reflejado, de lo presente que puedes hasta tocar y sentir por esas milésimas de segundos en las cuales ni te das cuenta de lo mucho que te enfocas en él que con el paso de los siguientes segundos se convierte en una simple "mirada", esa mirada tímida que intenta no demostrar ni un poco de interés.Como las vueltas de la vida también giran conmigo dentro, me tocó conocerlo y como a todos nos gusta girar en ella decidí quedarme en el juego y por supuesto, luchar por no marearme.Con el tiempo mis vagas suposiciones se convirtieron en verdad, era él maravilloso, es maravilloso.Cuando tuve la suerte de conocerlo yo estaba acompañada, dos semanas de palabras, miradas y contacto me bastaron para darme cuenta que no tenía la más mínima idea de porqué me encontraba con alguien y es que conociéndolo a él, Sergio pasó a ser un ex más, quizás el con menos aprecio luego de la ruptura por ser una persona tan hermosa quien lo desplazara... ¿Que maldad no?; Pero es que siendo él la razón nada puede estar rodeado con maldad. Me costó mucho tomar la decisión para romper con Sergio, pero me puse a pensar que si a "él" lo venía conociendo recién y me hacía sentir algo tan intenso, tan sólido, tan palpable; Todo lo referente a Sergio era un espectro a su lado. Él es mágico, él con sus manos puede sentir el viento y convertirlo en música, con sus manos hace arte, con sus manos entrega cariño, con su mirada puede jugar fácilmente con mis sentidos y transmite pureza, la pureza mas tierna que se pueda imaginar, llena de paz todo lo que mira, con su sonrisa es capaz de evitar todo mal y hacerme volar por el perfecto contorno que forman sus labios al estirarse, cada surco, cada milímetro de sus labios lo visito con mis anhelantes ojos que se pierden en el espacio de su infinita sonrisa. ¿ He hablado de sus brazos ? sus brazos...sus brazos...¿ Has estado alguna vez lejos de tu casa, afuera con un frío que te cala los huesos, con una lluvia que traspasa tu piel, sintiéndote solo por muchas horas, cuando por fin llegas a tu casa y sale esa persona que tanto quieres a tu encuentro y te arropa abrazándote, haciéndote saber que ya estás a salvo, ya estás acompañado ya tienes de quien recibir calor y que sólo te entregues porque ahora está todo mejor?... aquellos son sus brazos que me rodean y me transportan a la seguridad máxima.Pecaría si no mencionara su voz, ella es toda armonía, se pinta de colores que nunca has visto hasta que lo escuchas y se embellece más aún al bailar con el viento, es como una dama de esas que antiguamente bailaban el vals con sus novios luciendo sus Voluptuosos vestidos y graciosos peinados que se movían delicadamente al son de la música pareciendo flotar. ¿La primera vez que lo saludé de beso? Fue en un Púb., el visitaba a su amor de turno por esas fechas, tenía una cara de enamorado "hasta las patas" que no se la podía, yo sólo lo miraba, creo que compartí mi trago con él, una piscola era, esa fue la primera vez que sentí su piel en mi mejilla, Fue extraño lo sentí tan cercano para lo lejano a mí que se encontraba, quizás era tanto lo que irradiaba para su "amor de turno" que hasta yo lo sentía. Recuerdo que saqué un cigarro y me ofreció fuego, pensé -Dios, por favor no me hagas parecer estúpida gracias a mis nervios, menos en frente de él- sepa moya porqué tuve ese arranque de petición, menos mal que el cigarro se prendió perfectamente y mi mano sólo tiritó lo justo para que él no lo notara, quedaría como una estúpida, ¿por qué tendría yo que estar nerviosa si no me venía a ver a mí?... se fue, sólo era una rápida visita y no lo volví a ver por mucho tiempo más. ¿La primera vez que lo abrasé? ... Yo iba a empezar a vivir una experiencia en la cual iba a trabajar en una fábrica de zapatos por una semana, iba a tener que vivir en un lugar que no era mi casa, con gente que pasaría a ser mi familia, afortunadamente mi grupo de casa era un siete. Tenía dos asesores los que se tenían que hacer responsables de nosotros esa semana, serían nuestros padres, él y la cata. Era la misa de envío a la nueva vida de una semana y cada grupo tenía que pasar al altar a recibir una cruz que te colgarían al cuello tu asesores, cuando nos tocó pasar a nosotros me puse a la fila, éramos 11, me di cuenta que la cata le ponía la cruz a un compañero de mi grupo y le daba un abrazo y luego "él" también daba un abrazo, después le tocaba a él poner la cruz más el abrazo y la cata otro abrazo, cuando fue mi turno, por las cosas de la vida, el tenía la cruz en sus manos, caminé hacia él me colgó la cruz, la acomodó con mi pelo y luego me abrazó, mi primer abrazo con él, era tan de bienvenida como al de todos los demás me imagino, pero al momento de estar en mutuo contacto con él, creo ser la que sintió más profundamente el abrazo símbolo de bienvenida. Luego del abrazo, nunca me voy a olvidar que me dijo: - "te vas a portar bien ¿ah?"-. Horror! pero ¿Qué impresión tenía de mí?, luego me acordé de que la primera vez que nos saludamos y que cruzamos palabras fue en un Púb. …
Y luego de eso partió la semana completa más espectacular y más llena de emoción, sentimiento y alegría de mi vida. Pero después hablaré de eso.
Hoy lo vi, se me ocurrió ir a misa y allí estaba él, no lo vi inmediatamente sólo sentí su voz entremedio de las voces del coro, supe inmediatamente que era él, cómo no reconocerlo si la dama armoniosa de la que hablé al principio se hacía presente una vez más. Al término de la misa intenté quedarme el mayor tiempo posible para poder estar con él, llegué atrasada al almuerzo con mis abuelitos, me llevé una buena retada y castigada pero sirvió, se me ha convertido en necesidad verlo y oírlo, tenía cara de sueño sus ojos más caídos de lo normal, me abrazó poco, como odio fijarme en esos detalles porque las ilusiones aumentan o disminuyen según cuanto me fije en si me mira o no, si se acerca a abrazarme o no, no sé cuando fue la maldita vez que decidí hacer de sus acciones mi fortaleza o mi derrumbe... ¿Hasta dónde llegaré?
Un beso.Me despido.....cortas son mis alaspero están dispuestas al amor....
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