lunes, agosto 15, 2005

Por lo menos no te dejé pasar así como así... por lo menos lo intenté, por lo menos aún lo intento.
Hoy hablé contigo, por chat, pero tube mi dosis de tí, lo necesitaba, te necesitaba... No puedo comprender como repercutes tanto en mí, maña hablaremos algo serio, algo que pasó el fin de semana, tengo miedo no quiero que mis iluciones se vayan a la mierda...
te espero...

Esto lo escribí hoy....





Estaban juntos nuevamente por casualidad, llenos de gente que hablaba quien sabe qué; luego de mirarlo mucho rato... Se sentó a su lado, esperando un algo, no sabiendo en realidad qué, pero lo esperaba, tocaba con un borde de su brazo la mano que estaba sobre la pierna de él y podía sentir su tibieza, intentaba cerrar disimuladamente los ojos para poder apreciar mejor su olor, agudizaba su oído y sentía su respiración lenta y larga al lado de la suya entrecortada por los nervios. Sin ninguna palabra aún, tupida por el miedo intentaba dentro de su mente maquinar la unión de pensamientos para poder dar fruto a alguna frase amistosa que lo impulsara a confiar en ella, pero sin dejar de lado ese acento ajeno para no parecer entrometida. Confundida hasta más no poder intentó quitarse el temor de encima. Como la mayoría; ella también le tenía miedo a lo extraño y su cerebro trabajaba con un millón de teorías por minuto ¿ Y si no me responde ?, si él no le respondía ella no lo conocería y quizás simplemente se alejaría o tal ves no, tal ves se quedaría ahí sin ahondar con sus deseos y esperaría... solo esperaría, sin saber qué; Lo peor venía al momento de la interacción, si le devolvía la palabra, si le devolvía mil sentimientos con solo un gesto y se ahogaba en el cariño, caería en la adicción.


Nunca le gustó depender de nada, menos de otra persona, su amor propio aún era tan grande que le parecía casi imposible encontrar una persona más especial que ella. Pero casi sin darse cuenta antes de todo, después del nada que había creado en el espacio entre él y ella, con su sola presencia masculina, ya se sentía más pequeña, ya lo dejaba por encima de su propio gran alcance, empezó a imaginar cómo sería su lucha por él, cuánto le costaría conseguirlo y luego lo difícil que sería dejar su olor cada vez que se despidieran... ¡Diablos! cómo quería ya empezar con todo... pero ¿y si no empezaba nada?, de nuevo comenzaba a odiar su temor a fracasar, su temor a seguir dándose cuenta de la imperfección que la construía.... - ¡Mierda! - pensaba...


Él percibía a su lado una graciosa entrecortada respiración, empezó a imaginar quien estaría a su lado, estaba demasiado inmerso en sus pensamientos, se sentía solo y por esa misma razón no había notado que alguien había ocupado el asiento a su lado; Estuvo unos segundos intentando averiguar quien era, no quería darse completamente la vuelta a mirar, le daba vergüenza, la presencia femenina que estaba a su lado lo cohibía, miró de re ojo y ya no había nadie, levantó la vista y la vio, no lo podía creer ella había estado sentada a su lado y él ni siquiera lo había notado, se maldijo mil veces, -¿cómo cresta no lo noté?- ella había sido lo único por lo que asistía a ese lugar y siempre intentaba coincidir con ella para estar cerca y poderla admirar... había estado tan absorto en sus solitarios pensamientos donde fantaseaba con que ella se acercaba a hablarle... que justo en el momento que la tubo más cerca no lo notó...


Y ahora se alejaba rápidamente...

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